La Inteligencia Artificial impulsa un fuertecrecimiento de la demanda eléctrica mundial
El consumo energético de los centros de datos alcanza niveles comparables a los de una ciudad
El rápido desarrollo de la inteligencia artificial (IA), los modelos de gran escala y la computación en la nube está transformando a los centros de datos en uno de los principales motores del crecimiento de la demanda eléctrica a nivel global. El aumento exponencial de las necesidades de cómputo está ejerciendo una presión creciente sobre los sistemas energéticos, la infraestructura eléctrica y la seguridad del suministro.

El consumo eléctrico de los centros de datos sigue aumentando
Según datos del sector, el consumo eléctrico global de los centros de datos alcanzará aproximadamente 448 TWh en 2025, lo que equivale a 448 mil millones de kWh. Este volumen ya es comparable al consumo anual de electricidad de algunos países de tamaño medio. Actualmente, los centros de datos representan alrededor del 1 % del consumo eléctrico mundial, y esta proporción continúa en aumento.
En los centros de datos de hiperescala, la demanda eléctrica de un solo campus puede igualar la de una ciudad pequeña o mediana, convirtiendo a estas instalaciones en nodos críticos dentro de los sistemas eléctricos nacionales y regionales.

La IA se consolida como el principal motor del crecimiento energético
A diferencia de las aplicaciones informáticas tradicionales, la IA requiere una densidad de cómputo y un consumo energético considerablemente mayores. El entrenamiento de modelos de gran tamaño, la inferencia en tiempo real y los clústeres de computación de alto rendimiento operan de forma continua, impulsando el consumo eléctrico a nuevos niveles.
Diversas previsiones internacionales indican que para 2030 el consumo eléctrico global de los centros de datos podría situarse entre 950 y 1.000 TWh, casi el doble del nivel estimado para 2025. Se espera que los servidores optimizados para IA sean los principales responsables de este crecimiento, aumentando su participación en el consumo total desde aproximadamente el 20 % actual hasta más del 40 %.
De acuerdo con informes de BP, el crecimiento de la demanda energética impulsado por la IA podría ser hasta 20 veces más rápido que el crecimiento histórico del consumo eléctrico de los centros de datos, lo que pone de manifiesto la magnitud del desafío. La IA no es solo una revolución tecnológica, sino también una profunda transformación energética.
Costos eléctricos y confiabilidad del suministro: nuevos desafíos
Con el aumento del consumo, el costo de la electricidad ya representa entre el 40 % y el 50 % de los costos operativos de un centro de datos, convirtiéndose en el principal componente del gasto. Al mismo tiempo, las limitaciones de capacidad de la red, la volatilidad de los precios y los riesgos asociados a eventos climáticos extremos están influyendo cada vez más en las decisiones de inversión y localización.
Para los centros de datos impulsados por IA, la electricidad no solo debe ser abundante, sino también estable y continua. Incluso interrupciones breves pueden provocar caídas del servicio, pérdida de datos y fuertes impactos económicos.
La energía de respaldo se vuelve infraestructura esencial
En este contexto, los sistemas de energía de respaldo de alta confiabilidad han pasado de ser una solución de emergencia a convertirse en infraestructura crítica dentro de los centros de datos. Ante fallas o inestabilidad de la red eléctrica, estos sistemas deben garantizar una transición rápida y sin interrupciones para mantener operativos los servidores, los sistemas de refrigeración y los equipos esenciales.
Actualmente, los centros de datos medianos y de gran escala suelen utilizar sistemas de grupos electrógenos diésel en paralelo como última línea de defensa. En comparación con otras soluciones de respaldo, los generadores diésel ofrecen arranque rápido, amplia cobertura de potencia y capacidad para operar de forma continua bajo cargas elevadas, características clave para aplicaciones críticas.
A medida que los centros de datos basados en IA crecen en tamaño y complejidad, los sistemas de respaldo enfrentan mayores exigencias, entre ellas:
Mayor potencia por unidad y estabilidad en operación en paralelo
Menores emisiones y niveles de ruido
Sistemas de control inteligentes y monitoreo remoto
Integración con sistemas de almacenamiento de energía y fuentes renovables

El destino final de la IA es la energía
La idea de que “el destino final de la IA es la energía” se consolida como un consenso en la industria. En un escenario marcado por la digitalización acelerada y la transición energética, garantizar un suministro eléctrico seguro, eficiente y sostenible para los centros de datos será un desafío de largo plazo.
Se espera que la inversión en infraestructura eléctrica para centros de datos, sistemas de energía de respaldo y soluciones de alta confiabilidad continúe creciendo en los próximos años, situando a la electricidad en el centro de la transformación global impulsada por la IA.

